Pasan los días y el tiempo se encarga de poner el concierto de Juanes en la plaza de la Revolución de La Habana donde le toca, en lo que paso aquel día, donde se le dio un poco de circo sin pan al apaleado pueblo cubano, y por más que trate de recordarse como lo que fue, un concierto con tufo intrascendental, mas se recuerda la gritería del circulo militante duro de Miami complaciendo a las autoridades culturales cubanas cuya única estrategia era en realidad no darle tintes políticos evidentes al evento (sobre todo a los de afuera) y dejar que de la otra orilla sonaran martillazos sobre discos en el pavimento, ya habían logrado un triunfo mediático importante con el melodrama de Elian Gonzalez hace más de una década y esta era otra oportunidad.
Pero no todo se quedo allí, por ahí andan sueltos y lo seguirán por los próximos meses y años quienes aun creen –y lo creen de verdad- que los contactos con el castrismo llevan al cambio. Y aclaro que no me opongo al derecho de Juanes y sus invitados a cantar donde les plazca, como no me opongo a que se lleve circo sin pan a los cubanos, es que estoy convencido que no cambiara nada lo mismo Juanes cantando que no haciéndolo, lo mismo gritando viva Cuba Libre desde su privilegiado micrófono que no tienen otros en Cuba que no gritándolo. Uno de esos ilusos a lo Sean Penn que andan sueltos por los pasillos aquí me decía por esos días: “el concierto es necesario porque esos contactos con el pueblo cubano traerán el cambio, el aislamiento prolongara la situación de Cuba” y como dirían Ronald Reagan: Here you go again!
Primero, estos mismos trasnochados por un lado admiran “La Revolución Cubana”, la ponen de ejemplo como modelo de “educación gratuita” y “ salud universal” y de pronto nos dicen que los contactos hay que apoyarlos porque van a traer los cambios, pues entonces deberían apoyar el aislamiento para que no cambie lo que admiran, para preservar las cosas tal cual son. Mi pregunta es ¿qué quieren cambiar ellos? ¿Lo mismo que yo? Por supuesto que no, el argumento tiene tono de consigna y cuando ahondas en que significa no te saben explicar, hasta se ofenden cuando le sueltas dos o tres argumentos que rebaten lo que dicen.
Vamos por pasos, ¿cambiara el pueblo cubano con los contactos? ¿Por qué ha de cambiar? Cuando yo estaba en Cuba no quería que me cambiaran la forma de pensar, no lo acepte de los que se empeñaron en hacerlo desde que nací en la plena miseria comunista de los 60’s y menos lo hubiera aceptado de un desteñido rubio de Minnesota de paso por las playas cubanas cuando ya contaba un puñado de problemas por “pensar diferente”. Tantos años después no creo que haya mucho que cambiarle a la mayoría en Cuba, esa gran mayoría sabe que quiere libertad y con ella vendrá el fin de la pesadilla, y cuando digo libertad es la individual que como extensión es colectiva, no la de panfleto patriotero, que habla de cosas como no renunciar a la soberanía nacional y otras sandeces sin rumbo; hablo libertad para escoger, libertad para participar, libertad para decidir por uno mismo, y si esto quiere el cubano promedio ¿por qué cambiarlo? ¿Y cambiarlo por qué otra cosa? Y le comentaba a este izquierdista de callejón trasero, hipercrítico del modo Americano, ¿y si es el modelo americano tan malo como quieres que sean los americanos los que cambien algo en Cuba? ¿Y si son tan cuestionables los americanos y su forma de hacer las cosas y ver el mundo, por qué creen que los americanos van a cambiar con sus contactos lo que varios millones de Europeos y Canadienses no han cambiado desde que masivamente empezaron a visitar Cuba cuando esta reconvirtió su economía al turismo tras la caída del muro de Berlín, van ya dos décadas, ¿son los americanos seres superiores?¿Y no suena raro este argumento cuando viene de quienes critican siempre a los EE.UU e idolatran a Europa o Canadá?
Ilusos, el pueblo cubano sabe lo que quiere y un millón de turistas más al año no le dará nada. ¿Y cambiara el gobierno de Cuba, los que mandan y deciden, los que escogen y eligen por el cubano de a pie? Absolutamente no, ¿por qué han de hacerlo si ya son los nuevos capitalistas y con mas contacto con los EE.UU lo serian mas, ocupan todos los puestos claves en las corporaciones y recibirán una inyección del dinero? ese dinero que años atrás era llamado moneda del enemigo y portarlo te metía en la cárcel; y serán estos generales devenidos faraones capitalistas mas casta y clase que vendrá a EE.UU a representar sus negocios y si cambiaran para algo es para estar más encumbrados en sus altos puestos y esclavizar más aun a los de abajo como garantía de preservar lo que tienen. ¿Y por qué habrían de permitir la libre empresa, la libertad de expresión o elección si al final estas serian amenazas a lo que tienen y son? No ha cambiado este generalato castrista para bien del pueblo una vez que se hicieron gerentes de corporaciones de capital mixto tras la desaparición de la Unión Soviética y no cambiaran para bien del pueblo el día que el capital venga de los EE.UU.
¿Con ello me opongo al llamado embargo de los EE.UU que el castrismo llama bloqueo? Bien hay que ir por pasos, hay que definir primero que es lo que existe y ponerlo en la perspectiva no del fin, sino de que va en línea con lo más elemental, sin buscarle argumentos ni de un lado ni del otro. El llamado embargo que no es otra cosa que un grupo de restricciones fácilmente identificables, estas deben cesar en la medida que quiten el derecho de cualquier ciudadano a actuar libremente siempre que sus actos no interfieran con el bienestar de otros, así las restricciones a que los americanos visiten Cuba es ilógica y deben desaparecer, no porque traerán cambios en Cuba, sino porque violan el fundamental derecho humano al libre movimiento y lo que haga mi vecino con sus vacaciones no debe importarme a mí como ciudadano americano. Cierto que el gobierno de Cuba no permite esta como otras libertades, la respuesta no es imitarlos, la respuesta es seguir siendo nosotros libres, la respuesta es para el gobierno de los EE.UU no renunciar a sus mínimos estándares de libertad. Y luego están las demás restricciones, las que al final le duelen al castrismo, las financieras. Por que ha de suspenderlas el gobierno de los EE.UU si la economía cubana se inyectara el dinero de los bancos americanos, no producirá riquezas con que pagar los prestamos como no lo ha hecho por cinco décadas con cuantos le prestaron dinero, desde el CAME y los rusos, hasta Chávez o el Club de Paris; y al final terminara el contribuyente americano pagando el desfalco, por qué he de pagar yo las vacaciones de Mariela Castro en Paris desde EE.UU si me fui de Cuba para no seguir pagándolas? ¿Por que ha de pagarlas mi vecina rubia que no sabe ni donde queda Cuba? Las restricciones financieras deben existir hasta que en Cuba no ocurran cambios socio-económicos que den indicadores mínimos de solvencia, yo no conozco otra fórmula para lograrlo que la libre empresa y el castrismo ha reiterado una y otra vez que no se moverá una pulgada en ese sentido. Ni conciertos por la Paz ni viajes de “springbreakers“ van a cambiar nada en Cuba y es un tonto quien crea lo contrario.
Luego vienen las restricciones en la transferencia de tecnología ¿por qué ha de permitirlo el gobierno americano si Cuba por cinco décadas se ha aliado con los enemigos jurados mas transversales que han tenido los EE.UU en la faz de la tierra? Hasta que Cuba no de pasos firmes que la desmarquen del “pandillismo” internacional no se le puede dar entrada al concierto de naciones que trabajan en harmonía hacia el progreso, y no vengan con los cuentos de que aquellos países que tienen petróleo reciben otro tratamiento: estamos hablando de Cuba.
Dicen por estos días en La Habana que no se apresuren por ahí a decir que la administración de Obama ha mostrado apertura hacia el gobierno de la isla, porque los cambios que ha hecho el presidente americano son cosméticos, que “el bloqueo” se mantiene intacto, ahí tienen la prueba de adonde llevan los acercamientos. Hoy La Habana no acepta pasos unilaterales por considerarlos insuficientes, el dia que se de el gran paso (hipotéticamente eliminando todas las restricciones y dándole un tratamiento al generalato castrista como si fuera el gobierno Suizo) los castros entonces pasarían a la nueva fase, exigirían a los americanos compensaciones que ya ellos calcularon en mas de 100 mil millones de dólares a cambio de permitir las libertades mas básicas que debe gozar el ser humano, mas que todo por ser humano con independencia de donde viva, de ello nos pasaríamos 50 años mas hablando y los hijos de Olga Tañon y Juanes ya se habrían despelotado mas de una vez en las exclusivamente vedadas playas cubanas por varias décadas sin entender ni papa de lo que hablan los nietos de Raul Castro, para entonces todos en la cima del generalato empresarial cubano.
La cantante boricua Olga Tañón acaba de darle una entrevista a María Elvira de MegaTV, en ella Olga expone las ideas que la movieron a dar el paso de participar en el llamado “Concierto Por La Paz” organizado para efectuarse en la la Plaza de La Revolución , ex plaza Cívica de La Habana el próximo Domingo 20 de Septiembre. Olga repite lo que una y otra vez han dicho los protagonistas del concierto: Es un evento apolítico y la única intención es llevarle una experiencia en vivo a los cubanos la cual es casi única. Luego Olga va mas allá y explica su amor y buena voluntad por el pueblo de la isla y se desmarca de cualquier afinidad con el régimen de Cuba y Fidel castro en especifico. Por ahí va muy bien la Tañón hasta que se mete en territorio que delata por un lado su ignorancia sobre lo que es Cuba, por el otro su arrogancia de ver a los cubanos como seres inferiores, pobres y sumisos que no merecen los mismos derechos que ella disfruta.